ALERTA. Socios del gremio acusan que este flagelo tiene una base organizada y que ha sido subdimensionada en la zona, generando un fuerte impacto económico y social en el área rural.
Aunque las cifras oficiales muestran una disminución de los casos de abigeato, la Sociedad Agrícola y Ganadera de Valdivia (SAVAL FG) advierte que el delito sigue afectando de manera grave al sector rural y que su verdadera magnitud podría estar subestimada.
Según datos del Centro de Estudios y Análisis del Delito (CEAD), en la región se registraron 350 casos de abigeato en 2023, 337 en 2024 y 203 entre enero y septiembre del año pasado, evidenciando una baja sostenida.
Sin embargo, desde el gremio expresaron que estas cifras no reflejan el impacto real del delito. 'La magnitud real del problema sigue estando subdimensionada, en parte porque las denuncias se registran únicamente como número de casos, sin considerar la cantidad de animales sustraídos en cada hecho', afirmó la presidenta de SAVAL FG, Mónica Oettinger.
La directiva agregó que 'no es lo mismo una denuncia por un animal que una por 10 o 20, pero hoy ambas pesan lo mismo en las estadísticas'.
Oettinger advirtió además que 'no existe una estadística diferenciada para robos y hurtos cometidos en zonas rurales', lo que, a su juicio, 'invisibiliza la gravedad del problema y limita la capacidad del Estado para diseñar políticas públicas'.
En ese contexto, citó la Encuesta de Robo Agrícola de la Sociedad Nacional de Agricultura 2025, que reveló que 'el 78 porciento de los agricultores ha sido víctima de robos en el último año', con pérdidas promedio de 19 millones de pesos por productor.
Delito organizado
El impacto del abigeato se evidencia en el testimonio de Sonia Ebert, productora y socia de SAVAL FG, quien relató el modus operandi del delito y cómo se percatan de la ausencia de los animales.
'En el campo, el campero sale todos los días a las ocho de la mañana a contar y es ahí, en su recorrido, cuando se da cuenta que le faltan animales. Revisa las trancas y los cercos y ve alambres cortados, trancas metálicas sacadas completamente y rastros de ingreso de vehículos a los potreros'.
Concluyó diciendo que esta forma de actuar, donde se aprecia la participación de varias personas y una planificación previa, demuestra que el delito 'no cabe duda que es organizado'.
De esta misma forma, entre 2022 y 2025, Ebert sufrió múltiples robos de vaquillas, novillos y terneros, lo que implicó menores ingresos por venta de animales y la necesidad de 'invertir millones en cercos, cámaras trampas y cambiar el manejo operativo del campo'.
Frente a este escenario, desde la Sociedad Agrícola y Ganadera de Valdivia manifestaron que la falta de seguridad rural pone en riesgo la continuidad de esta actividad productiva tan importante para la región.
'Sin seguridad no hay producción, no hay familias en el territorio y no hay seguridad alimentaria', acusaron, reiterando el llamado a fortalecer con urgencia la persecución penal y las medidas de prevención en zonas rurales.
Fuente: Diario Austral Región de los Ríos

